El docente propone a los estudiantes caminar libremente por el espacio siguiendo sus consignas. Si el docente dice “¡De hierro!”, deben caminar como si sus extremidades fueran de hierro, duras y pesadas; si el docente dice “¡De trapo!”, deberán caminar soltando sus brazos y piernas. El docente continúa con diferentes consignas como “¡De piedra!”, “¡De plumas!” y “¡De papel!”, buscando combinar consignas diferentes y aumentando la velocidad hasta que los estudiantes caen tendidos en el piso.