Actividad Nº 3 de la experiencia de aprendizaje Nº 3 del nivel secundaria del 1º y 2º del área de educación física, que se desarrollará del 7 al 11 de junio del 2021, de acuerdo al horario que usted tiene.
ACTIVIDAD Nº 3
DE LA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE Nº 3
SECUNDARIA 1º y 2º C GRADO - TUTORÍA-DEL 7 AL 11 DE JUNIO DEL 2021
TEMA: PRACTICO ACCIONES PARA EL CUIDADO DE MI SALUD MENTAL Y LA DE LOS DEMÁS.
¡Hola! Qué emocionante todo lo que venimos aprendiendo; reconocer y manejar nuestras emociones es todo un reto, y debemos estar atentas y atentos a cómo reacciona nuestro cuerpo. ¿Qué sentimos? ¿Qué pasa por nuestra mente? ¿Cómo manejamos esto que nos afecta? Es importante también reconocer qué estrategias podemos utilizar para cuidar nuestro bienestar. Por ello, hoy conoceremos algunas acciones que podemos poner en práctica para cuidar nuestra salud mental y la de los demás, y así sentirnos bien y mejorar cada día. ¡Empecemos!
¡Nos acercamos al tema!
Observemos la imagen y leamos con detenimiento un cuento hebreo sobre las emociones: “El anillo del equilibrio”. Luego, reflexionemos en torno a las preguntas planteadas.
Había una vez, un rey que tenía un problema: era incapaz de controlar su alegría y su tristeza. Ambas emociones le llevaban a perder el control y a caer en un desequilibrio que luego lamentaba. Cuando estaba contento, lo celebraba de forma desmedida, sin atender a los gastos ocasionados. Fiestas lujosas, ostentosas y muy largas… y cuando estaba triste, se hundía en una profunda depresión de la que le era muy difícil salir. El rey, consciente de su gran problema, ordenó repartir este mensaje por todo el reino: “Se hace saber, de parte del rey, que se ofrecerá una gran recompensa de mil monedas de oro a quien consiga entregarle un anillo capaz de conseguir el equilibrio de sus emociones”.
Inmediatamente, decenas de orfebres, médicos y hechiceros, llegaron al castillo con un prometedor anillo. Eran realmente hermosos: algunos de oro, otros de hermosas piedras preciosas. Anillos con supuestos encantamientos y otros tan brillantes como el sol. Pero ninguno de ellos consiguió lo que el rey tanto anhelaba. Hasta que un día, un viajero, que llegaba de muy lejos, se postró ante el rey y le dijo:
—Majestad, vengo de un lejano reino donde también llegó su mensaje. Deje que le entregue un anillo que yo he usado durante mucho tiempo. Cada vez que me sentía triste o, por lo contrario, eufórico, lo observaba durante unos minutos, y recuperaba la calma. Solo tiene que leer el mensaje en su interior. Cuando lo necesite, solo cuando lo necesite…
Con estas misteriosas palabras, el monarca tomó el humilde anillo que el viajero le entregaba. Estaba hecho de bronce y un tanto oscuro ya. No parecía tener ningún valor económico. Sin embargo, decidió aceptarlo, a la espera de ponerlo a prueba. Y ese día no tardó en llegar. Casi por sorpresa, un ejército enemigo invadió el reino y el rey tuvo que huir del castillo. Cabalgó por el bosque, perseguido por algunos guerreros. Pero el monarca consiguió esconderse y el enemigo no lo encontró. Sin embargo, estaba solo en el bosque, y comenzó a sentirse triste, acabado:
—Ya no tengo nada, y estoy solo. ¿Qué me queda para seguir viviendo?
Su profunda tristeza le hizo acordarse del anillo. Entonces, se lo quitó del dedo y leyó la inscripción de la que le habló aquel misterioso viajero. Entonces, sonrió. Al cabo de unos minutos, decidió lo siguiente:
—¡Recuperaré mi reino!
Buscó, en un reino amigo, guerreros que quisieran acompañarle. Y, de esta forma, consiguió recuperar lo que le habían quitado. Eufórico como estaba, preparó una fiesta de agradecimiento. Pero esa misma noche, vio entre los invitados al viajero del anillo.
—También para este momento se utiliza el anillo, majestad —le recordó entonces.
El rey, asintiendo, volvió a leer las tres palabras que estaban inscritas en el anillo: “Esto también pasará”. Y al día siguiente, todo volvió a la normalidad.
• ¿Que te pareció el cuento?
• ¿En algún momento te has sentido como el rey?, ¿por qué? ¿O quizás, te has sentido como el viajero misterioso?, ¿por qué?
• ¿Qué significa para ti la frase “Esto también pasará”?
• ¿Crees que manejar nuestras emociones nos ayuda a cuidar nuestra la salud mental?
Ahora que hemos podido responder, pensar y sentir a partir de las preguntas de reflexión, es importante que vayamos comprendiendo algunas ideas o conceptos claves para el cuidado de nuestra salud mental.
Como puedes darte cuenta, las emociones están en todas las situaciones que vivimos día a día y son parte de nosotras y nosotros. Pero, cuando perdemos el control, las cosas se pueden volver un poco difíciles y necesitamos, ante todo, tranquilizarnos y darnos cuenta de que todo es posible cuando decidimos creer en nosotras mismas y nosotros mismos y en que todo pasará. Para lograrlo, necesitamos poner en práctica algunas técnicas y/o estrategias para sentirnos bien. ¡Recuerda, en la actividad anterior trabajamos algunas!
Aprendimos también a identificar nuestras emociones, tanto las positivas como aquellas que nos generan tensión y por las cuales a veces podemos llegar a perder el control, pero aprendimos que al ponernos así no conseguimos nada y que más bien nos perjudicamos, ya que esto afecta nuestra salud física y nuestra salud mental. Si dejamos que la tensión domine nuestro cuerpo y mente, reaccionaremos mal y podemos salir lastimadas o lastimados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) es un organismo especializado en la salud a nivel mundial y define la salud mental como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.
Como vemos, la salud mental es tan importante como la salud física. Ambas están estrechamente relacionadas y son esenciales para poder tener una vida tranquila. Y vivir con tranquilidad es aprender a manejar nuestras emociones y no permitir que nada ni nadie nos perturbe, estar bien con uno mismo y con los demás, ser feliz y disfrutar de cada instante viviendo tu día a día. De cada una de las experiencias podemos aprender algo nuevo, evitando caer en la desesperación o el miedo. Todas y todos hemos tenido preocupaciones; lo que importa es que busquemos alternativas que nos permitan llegar a solucionar estos problemas y, principalmente, a calmarnos.
Puedes buscar y crear alternativas que estén a tu alcance sin desesperarte. Toma con calma lo que te sucede, mantén siempre las ganas de volver a intentar lo que en un primer momento no te salió como esperabas. Recuerda poner en práctica estos pasos:
• Primer paso: identifica la situación que te molesta, incomoda o preocupa.
• Segundo paso: respira (inhala y exhala cinco veces).
• Tercer paso: analiza la situación y, ya calmada o calmado, busca una solución. ¡Tú puedes!
• Cuarto paso: busca ayuda de tu familia o alguien de tu confianza de ser necesario.
• Quinto paso: cuidar nuestros pensamientos es estar consciente ellos y, cuando llegue uno que te incomode o apene, es importante identificarlo y decir “es solo un pensamiento”, y dejarlo ir. Para eso, estar ocupada u ocupado en alguna tarea es una buena alternativa, desde los estudios hasta un hobbie o conversar con alguna amiga, amigo o familiar.
Recuerda: Podemos conocer muchas formas o técnicas para manejar nuestra salud mental, pero lo primero que debemos tener en cuenta para que funcionen es creer en nosotras mismas y nosotros mismos, y tener toda la disposición posible para que lo que te propongas pueda funcionar. Y no te preocupes: si no resulta al comienzo, sigue intentándolo.
Tomemos en cuenta que
Podemos autogenerar emociones positivas para cuidar nuestra salud mental practicando hábitos como dormir bien, comer sano, hacer ejercicio, meditar, mantener la comunicación con familiares y amigas y amigos, sentir agradecimiento, darnos gustos como escuchar música o leer un libro, etc.
¡Ponemos en práctica lo aprendido!
Ahora que ya tenemos más claras algunas ideas respecto al cuidado de nuestra salud mental, miremos por un momento las ocho palabras que aparecen a continuación. Olvídate del ruido y los distractores, realiza este ejercicio por un minuto y luego continúa con las demás acciones.
¡Ahora tienes un reto mayor!
• Primero: En una hoja o en nuestro portafolio escribiremos “Mi salud mental”, luego elegiremos dos colores de lapiceros, plumones o colores. Con un color —y a modo de lluvia de ideas— escribiremos aquellas cosas que contribuyen a mantener una buena salud mental, y con el otro color aquello que no contribuye a tener una buena salud mental.
• Segundo: Luego de haber identifi cado aquello que nos hace bien y aquello que no nos hace sentir bien, en una nueva hoja, escribiremos qué podemos hacer para mejorar aquello que no nos hace sentir bien.
• Tercero: Lo siguiente es llevar a la práctica aquellas acciones que nos permitirán afrontar la situación y hacernos sentir bien para mejorar y cuidar de nuestra salud mental.
• Cuarto: Finalmente escribiremos una o dos acciones que podemos realizar en la semana para cuidar nuestra salud mental y la de nuestra familia. ¡Vamos a hacerlo!
Vamos cerrando esta actividad
Lee las siguientes ideas.
• La salud mental es cuidar de nuestros pensamientos, es sentirnos tranquilos y en paz a pesar de las dificultades que se nos presentan, es tener confianza en nosotras y nosotros y en aquello que vendrá. Es cuidar de nuestras emociones y canalizarlas para que no nos desborden.
• Realiza actividades que te gusten, tómate un tiempo para ti, escucha música, pinta, haz una caminata (tomando siempre las precauciones necesarias), lee un libro, o realiza cualquier actividad que te permita despejarte y que puedas hacer sin exponerte. Recuerda, a veces es mejor parar para tomar impulso.
Ahora, vamos a mirar juntas y juntos nuestros aprendizajes. Colocamos una “x” en el recuadro correspondiente.
¡Bien, hemos culminado la actividad!
Ahora que hemos reflexionado sobre el tema, te animo a escribir un compromiso personal para seguir practicando acciones que favorezcan tu salud mental y la de los demás.
¡Me gustó poner en práctica aprendido!
Nos vemos en la siguiente actividad para seguir reflexionando y aprendiendo juntas y juntos.