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Actividad Nº 4 Tutoría 1º y 2º secundaria del 14 al 18 de junio del 2021


Actividad Nº 4 de la experiencia de aprendizaje Nº 3 secundaria del área de tutoría 1º y 2º, que se desarrollará del 14 al 18 de junio del 2021.

ACTIVIDAD Nº 4

DE LA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE Nº 3

SECUNDARIA 1º y 2º C GRADO - TUTORÍA-DEL 14 AL 18 DE JUNIO DEL 2021

TEMA: PROPONGO ACCIONES PARA FORTALECER LA SALUD MENTAL Y EMOCIONAL EN MI FAMILIA

¡Hola! Esta experiencia de aprendizaje ha sido muy interesante y me siento muy contento y tranquilo a la vez. Las actividades anteriores me han ayudado bastante, sobre todo conocer y manejar mis emociones para el cuidado de mi salud mental. Sumado a ello, es de igual importancia, reconocer y ser empático con los sentimientos y emociones de los demás, así también cuidamos y fortalecemos los vínculos con nuestra familia. Por ello, finalizamos esta experiencia aprendiendo a implementar acciones para fortalecer nuestra salud mental en nuestra familia.

¡Empecemos!

 ¡Nos acercamos al tema!

Leamos la historia de Daniel y reflexionemos sobre las preguntas planteadas.

Hola, soy Daniel, de Iquitos y tengo 13 años.

Quería compartir contigo una experiencia que quizás pueda ayudarte en familia. Verás, el contexto en el que vivimos ha sido muy retador, ya que nos hemos tenido que adaptar muy rápido a muchos cambios; en el caso de mis padres, al principio fue duro tener que trabajar desde casa, y para mí, adaptarme a la escuela en modo virtual no resultó ser al principio tan divertido. La verdad, las primeras semanas fueron muy pesadas, aprender a usar los medios y recursos tecnológicos fue todo un reto, además, noté que ya no me comunicaba con mis padres por estar pegado todo el día en la computadora o en mi celular, quizás eso les esté pasando también a ustedes. Por otro lado, mis padres intentaron asimilar lo del trabajo en casa, pero la verdad creo que, al igual que a mí, les ha costado. No es nada sencillo equilibrar las tareas de la casa con las del trabajo; además, aparte de no poder salir frecuentemente y permanecer juntos todo el día, intentar respetar nuestros espacios y tiempos ha sido retador. Yo me daba cuenta de ello porque los notaba muy pensativos y apurados muy frecuentemente y, en ocasiones, algo malhumorados y decaídos por la rutina; así también noté que, a pesar de estar en el mismo espacio, cada vez pasábamos menos tiempo juntos, ya que en los pocos espacios libres o de descanso, cada uno estaba conectado a su celular viendo alguna noticia, conversado por WhatsApp con sus amistades o metido en alguna red social, o viendo noticias no muy alentadoras en la TV. Me di cuenta de que estábamos perdiendo buenos hábitos, como, por ejemplo, leer un buen libro, bailar, escuchar música juntos, hacer ejercicios, pintar o jugar en familia. Con el paso del tiempo, sentía que cada vez discutíamos más, estábamos de mal humor, y con mucho cansancio sin haber hecho algún esfuerzo físico el día anterior. Hasta que un día, en la hora de Tutoría, propuse a mi tutor que conversáramos sobre nuestras emociones y cómo nos veníamos sintiendo y relacionando como familia. Ello me ayudó a planificar una especie de ruta y acciones que nos ayuden a volver a conectarnos como familia y mejorar nuestros hábitos de convivencia familiar, por ende, el cuidado de nuestra salud mental y emocional en familia. La verdad ha sido todo un éxito poner en práctica todo lo planificado. Establecimos normas de convivencia, entre las cuales está el pasar tiempo en familia sin celulares, a la hora del desayuno, el almuerzo y la cena, así como una rutina matutina de ejercicios diarios; además, nos hemos distribuido roles y responsabilidades rotativos, así todos podemos aprender al realizar diferentes acciones cada dos semanas. Por otro lado, decidimos pasar tiempo juntos reviviendo el jardín abandonado que teníamos y la verdad ahora pasamos gratos momentos sembrando, cuidando y cosechando la variedad de productos que sembramos. Particularmente a mí esta actividad me llena de paz y me recarga de energías para seguir adelante día a día. Espero que mi historia pueda ayudarte, a mejorar tus hábitos y promover acciones que favorezcan el cuidado de la salud mental y emocional de tu familia.

• ¿Qué piensas de la historia de Daniel? ¿Crees que fue fácil para él volver a conectarse con su familia?

• ¿Crees que establecer normas de convivencia en nuestra familia ayuda a mejorar nuestra salud emocional?, ¿por qué?

• Así como Daniel, ¿qué hábitos crees que deben cambiar en tu familia para mejorar la salud emocional?

Ahora que hemos podido responder, a partir de la reflexión de las preguntas, reforzaremos algunas ideas clave para el cuidado de nuestras emociones y la salud mental de nuestra familia.

Así como Daniel, todas y todos podemos poner en práctica acciones que nos ayuden a mejorar la salud mental y emocional en muestra familia, sobre todo si nos damos cuenta de que las cosas se están saliendo de control. Para lograrlo, es importante hacer un alto a nuestras actividades y concentrarnos en buscar alternativas saludables para mejorar nuestro bienestar. Aquí recordaremos algunas que ya hemos desarrollado en las actividades anteriores y otras nuevas para poder implementarlas:

1. Aceptar nuestras emociones: Es importante cuestionar los mensajes que nos dicen que debemos estar felices todo el tiempo. Debemos entender que no podemos estar felices todo el tiempo, que sentir tristeza está bien, nos ayuda a valorar lo que es importante y a sentir empatía con las emociones de las y los demás.

2. Evitemos los estereotipos: Es importante cuestionar los estereotipos sobre la expresión de sentimientos en hombres y mujeres; todos somos seres humanos y en diferentes momentos de la vida vivenciamos los mismos sentimientos y emociones, y expresarlos no nos hace mejores ni peores, pero sí nos permite entenderlos, exteriorizarlos y canalizarlos. Y eso nos hace sentir mejor. Esto permitirá asumir roles y responsabilidades de forma equitativa.

3. Promovamos la higiene mental: En este contexto de pandemia, evitemos saturarnos de información negativa; reservemos un momento del día o la semana para informarnos, eligiendo una fuente confiable de información. También, cuidemos de nuestra higiene mental manteniendo un lenguaje positivo sobre nosotras mismas y nosotros mismos, y sobre la situación que estamos viviendo. Recordemos siempre hablarnos con respeto y cariño, y cuando aparezcan las ideas negativas, analicemos su veracidad y dejémoslas partir.

4. Realicemos actividades físicas y recreativas: Escojamos aquellas que nos gusten, está bien tomar un tiempo para nosotros como familia, quizás escuchar música, pintar, hacer ejercicios, una caminata (tomando las precauciones necesarias por supuesto), leer un libro juntos, ver una película, entre otras. Cualquier actividad que nos permita desconectar la mente de las responsabilidades.

Recuerda: La salud mental es cuidar de nuestros pensamientos, es sentirnos tranquilas y tranquilos y en paz a pesar de las dificultades que se nos presenten, es tener confianza de nosotras mismas y nosotros mismos y en aquello que vendrá. Es cuidar de nuestras emociones y canalizarlas para que no nos desborden.

TOMEMOS EN CUENTA QUE

De ser necesario, también podemos pedir apoyo psicológico a los servicios del Ministerio de Salud Mental Comunitarios, o llamando al número 113 desde cualquier celular o teléfono. Sobre todo, cuando sentimos que estas emociones nos acompañan por largos periodos de tiempo.

¡PONEMOS EN PRÁCTICA LO APRENDIDO!

Para ejercitar lo aprendido, pondremos en práctica todo lo desarrollado en esta tercera experiencia de aprendizaje. Para ello, elaboraremos un plan de acciones para mejorar la salud mental y emocional en nuestra familia.

Título o nombre de la estrategia o plan de acción:

Ponle un nombre divertido a tu plan de acciones de mejora y cuidado de la salud mental y emocional de tu familia. Identificamos problemas o dificultades: Identifica qué acciones, hábitos o rutinas pueden estar afectado la salud mental y emocional en tu familia. Proponemos acciones de mejora: Elaboramos un cronograma de acciones a realizar para mejorar la salud mental y emocional en nuestra familia.

VAMOS CERRANDO ESTA ACTIVIDAD

Lee las siguientes ideas.

• La salud mental está presente en nuestra vida cotidiana, tiene que ver con el modo como nos llevamos con los miembros de nuestra familia, con nuestras y nuestros docentes y compañeras y compañeros del colegio, cuando participamos de juegos, con nuestros pares, con las amigas y los amigos del barrio o de la comunidad. Todas y todos deseamos para nosotras mismas y nosotros mismos y para nuestras familias una buena salud mental, ya sea que la conozcamos por su nombre o no.

• Así como somos capaces de identificar cuando algo daña nuestra salud física, y así podemos evitarlo, de la misma manera debemos estar alerta con aquello que daña nuestra salud mental y emocional para accionar y mejorar.

Ahora, vamos a mirar juntas y juntos nuestros aprendizajes. Marcamos con una “x” en el recuadro correspondiente.

 

¡Bien, hemos culminado la actividad!

Ahora que hemos reflexionado sobre el tema, te animo a escribir un compromiso personal que asumirás para seguir mejorando y fortaleciendo tu salud mental y la de tu familia Terminamos la tercera experiencia de aprendizaje. Fue muy bueno reconocer y aprender a regular nuestras emociones a través de las estrategias presentadas. Nos vemos en la siguiente experiencia para seguir reflexionando y aprendiendo juntas y juntos.

 

 

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