ACTIVIDAD Nº 2 Secundaria 1º y 2º Educación Física 3 al 7 de mayo del 2021

Actividad Nº 2 de la experiencia de aprendizaje Nº 2 para el 1º y 2º secundaria del área de educación física que se desarrollará del 3 al 7 de mayo del 2021.

 

ACTIVIDAD  Nº 2

DE LA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE Nº 2

1º y 2º GRADO ABCD - EDUCACIÓN FÍSICA-DEL3 AL 7 DE MAYO DEL 2021

TEMA: RECONOCEMOS LA CORRECTA POSTURA CORPORAL EN DIFERENTES POSICIONES DURANTE LA PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA EN LAS PAUSAS ACTIVAS

¡Te doy la bienvenida a la segunda actividad!

En la actividad anterior, aprendiste sobre la importancia de la activación corporal y la actividad de relajación, para evitar lesiones cuando practica una actividad física, y pusiste en práctica esos conocimientos con tu familia. Asimismo, organizaste juegos, lo que te permitió compartir gratos momentos de diversión. En esta segunda actividad, vas a reconocer la importancia de las normas para mantener la correcta posición del cuerpo o la higiene postural, y realizar pausas activas o breves descansos durante la jornada escolar, momentos en los cuales realizarás ejercicios para recuperar la energía y mejorar tu desempeño. ¡Empecemos esta nueva aventura!

1. Conocemos sobre la higiene postural y las pausas activas

a. Primero vas a identificar la postura que empleas en diversas situaciones. Observa las siguientes imágenes y marca con un aspa (x) el casillero que corresponda con tu experiencia. ¿En qué forma llevas los útiles escolares?

 

 

¿Sabes cuál es la postura correcta? En tu cuaderno, registra los descubrimientos sobre tu postura, así como las medidas que vas a adoptar para mejorarla.

b. Algunas actividades, como estudiar o algunas formas de trabajo requieren que las personas permanezcan muchas horas en una misma postura. ¿Qué alternativas tenemos para no perjudicar la salud? Para estos casos te recomendamos realizar las pausas activas.

Con el propósito de conocer qué son las pausas activas, por qué es importante realizarlas y cuáles son sus beneficios, te invitamos a leer el siguiente texto.

LECTURA N.° 1

¿QUÉ SON LAS PAUSAS ACTIVAS Y POR QUÉ SON BENEFICIOSAS?

¿Has escuchado alguna vez el término pausas activas? Consiste en una actividad física realizada en un breve espacio de tiempo durante la jornada laboral, la cual está orientada a que las personas recuperen energías para lograr un desempeño eficiente del trabajo.

Las pausas activas son un periodo de recuperación del cuerpo, posterior a los estados de tensión por consecuencia de la carga física laboral. Definitivamente, son las opciones más simples para mejorar la salud y eficiencia laboral.

Estas pausas periódicas generan mayor productividad, inspiran la creatividad y mejoran la actitud de los colaboradores, además de ser un ejercicio recomendado para evitar que algunos miembros corporales se atrofien o sufran lesiones que nos generen malos hábitos posturales.

Las pausas deben realizarse al menos 2 veces al día con una duración de 5 a 10 minutos para que el cuerpo obtenga la energía necesaria y logre continuar con las actividades cotidianas. Existen varios ejercicios que se pueden realizar durante la jornada laboral, incluso en el mismo puesto de trabajo, por ejemplo: girar el torso de izquierda a derecha, estirar los brazos de un lado a otro, mover la cabeza hacia los lados o mover las muñecas circularmente.

Beneficios de las pausas activas:

• Rompen la rutina de trabajo y reactivan la energía de las personas, por lo que su estado de ánimo y alerta mejoran notablemente.

• Disminuyen el estrés y sensación de fatiga.

• Motivan y mejoran las relaciones interpersonales y promueven la integración social.

• Mejoran la condición del estado de salud general al estimular y favorecer la circulación.

• Disminuye la acumulación de ácido láctico y el esfuerzo en la ejecución de las tareas diarias. • Reduce la tensión muscular.

• Mejora la movilidad articular, la flexibilidad muscular, la postura y el desempeño laboral.

¿Con qué frecuencia deben realizarse? Son recomendables períodos de 5 minutos de pausas activas cada 2 horas de trabajo, mínimo 2 veces al día. Lo ideal es hacerlos en la mañana o antes de empezar el turno, como el calentamiento muscular que prepara el cuerpo para la jornada laboral, y la segunda vez puede ser a mitad o final de jornada con el objetivo de relajar o estirar los músculos fatigados.

A continuación, reflexiona considerando las siguientes preguntas:

• Observa a tus familiares en un día común, ¿consideras que deben hacer pausas activas? ¿Quiénes son los que más la necesitan?

• ¿Cuáles son los beneficios que puede brindarte a ti y a tu familia la realización de pausas activas?

• ¿Qué consecuencias puede traer a tus familiares si no practican las pausa activas? La información recogida te servirá para informar a tus familiares sobre las bondades de practicar pausas activas; en la medida que consideren que estas son importantes para su salud, accederán a incorporarlas a su rutina diaria.

2. Practicamos pausas activas

Ahora que ya conoces lo que son las pausas activas y sus beneficios, realiza una rutina que incorpore su práctica.

Recuerda que la actividad física se inicia con la activación corporal y que, al concluir la actividad central (en este caso será la pausa activa), deberás hacer la actividad de relajación. Recuerda tomarte el pulso antes de empezar y anotarlo en tu cuaderno.

La primera práctica la vas a realizar de manera individual para conocer la rutina; cuando te sientas seguro, convoca a tu familia para ejecutar con ellos la práctica familiar

PRÁCTICA INDIVIDUAL

A. ACTIVACIÓN CORPORAL. Práctica los movimientos de activación que aprecias en la imagen. Recuerda respetar las posturas corporales correctas durante su ejecución.

 

Recomendación: ten cuidado al realizar estos movimientos, no te sobresfuerces. Si sientes dolor, probablemente la postura corporal no es correcta. Reposa unos segundos y retoma la posición que estabas trabajando.

b. Pausas activas. Ahora practicarás una sencilla rutina de pausas activas. Para ello, revisa las siguientes láminas.

 

 

Realiza el estiramiento

A continuación, identifica en las láminas los materiales y el espacio de trabajo que requieras para el desarrollo de la actividad. Ten presente que debes mantener la postura adecuada, practicar la respiración y mantenerte hidratado durante todo el ejercicio. ¿Qué tal? Interesante, ¿no?

c. Actividad de relajación y respiración. En esta ocasión vas a realizar cuatro ejercicios de yoga.

Postura 1: del guerrero

Desarrollo:

• Ubica un pie adelante. La rodilla debe apuntar hacia el frente, alineada en un ángulo de 90°. El otro pie debe estar completamente estirado, ubicado hacia atrás y de lado, con la punta del pie hacia afuera, en un ángulo de 45°, apoyado en el borde externo del pie y el borde del talón. Mirada al frente y hombros relajados. Practica la actividad por 30 segundos

 

• Separa las piernas, eleva los brazos y junta las manos. Sostén esta posición por 30 segundos.

 

Postura 2: el avión Desarrollo:

• Mantén el equilibrio en un solo pie, levantando los brazos a los lados por 30 segundos. Repite el ejercicio tres veces.

• Practica la respiración durante toda la rutina.

 

Es tiempo de preparar la práctica de esta rutina junto con tus familiares. Ten a la mano tu cuaderno con tus anotaciones, prepara el área de trabajo y los materiales necesarios. Esta actividad no les demandará mucho esfuerzo físico y les devolverá la energía para continuar con sus tareas. ¡Es momento de tomarse una pausa en familia!

PRÁCTICA FAMILIAR

Para que la actividad física vaya incorporándose a la rutina familiar, puedes emplear un instrumento musical o un sonido que todos asocien con este momento (el tañido de una campana, el golpe de un tambor, etc.). Recuerda a todos que deben tomarse el pulso antes de iniciar la rutina y registra los resultados en tu cuaderno.

¡A empezar con la rutina de ejercicios!

Desarrolla la siguiente secuencia:

 

Al finalizar la actividad, dialoga con tu familia sobre los ejercicios que más les gustan para cada parte de la secuencia. Pueden elegir también entre los ejercicios que realizaron en la primera actividad. Con estas sugerencias, formularás el producto de esta experiencia de aprendizaje.

Finalmente, para cerrar la reunión familiar, puedes realizar las siguientes preguntas:

• ¿Qué les pareció la pausa activa? ¿Cómo se sintieron?

• ¿Consideran que es importante incorporar pausas activas a su rutina de trabajo? (Pregunta dirigida a los adultos).

• ¿Les gustaría hacer una pausa activa cuando están estudiando? (Pregunta dirigida a las/os niñas/os).

3. REFLEXIONA SOBRE TUS LOGROS Y RETOS

• ¿Cómo te sentiste al realizar la rutina de pausas activas?

• ¿Cómo te fue en la conducción de la rutina con tu familia? ¿Qué actitudes consideras que debes mejorar (respeto, responsabilidad, solidaridad, cuidado de ti mismo y de tus familiares)? • ¿Consideras que tus familiares comprendieron la importancia de realizar pausas activas? Anota en tu cuaderno tus reflexiones y las opiniones recogidas. Además, registra en video o fotografías las evidencias de la practica familiar realizada.

¡La práctica hace al maestro, sigue practicando!

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