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Actividad adecuada Nº 14 Educación Física 5º secundaria del 01 al 05 de noviembre del 2021


Actividad adecuada Nº 14 de la experiencia de aprendizaje Nº 14 del área de educación física del 5º grado secundaria, que se desarrollará del 01 al 05 de noviembre del 2021.

ACTIVIDAD ADECUADA Nº 14

DE LA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE Nº 8

5º  GRADO ABCD - EDUCACIÓN FÍSICA-DEL 01 AL 05 DE NOVIEMBRE DEL 2021

COMPETENCIA: ASUME UNA VIDA SALUDABLE

TEMA: PLANTEAMOS RECOMENDACIONES PARA NUESTRA PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA SALUDABLE

¡Hola! Ahora, presentaremos recomendaciones para promover la práctica de la actividad física para la salud.

Nos informamos y reflexionamos sobre los tipos de actividades físicas que podemos practicar

Identifica cada una y reflexiona en torno a la pregunta:

¿Qué actividades prácticas o cuáles te gustaría practicar e incluir en tu vida diaria?.................

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Reflexionamos y planteamos recomendaciones para la práctica de actividad física saludable Redacta un primer borrador de recomendaciones para la práctica de actividad física saludable. Utiliza el formato que te presentamos o simplemente propón otro de forma creativa. Redacta tus recomendaciones según lo comprendido, la lectura que analizaste y tu experiencia con la actividad física y de relajación que practicaste.

RECOMENDACIONES

1. Para los niños y jóvenes, la actividad física comprende juegos, deportes, desplazamientos, tareas, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados en el contexto de la familia, la escuela y comunidad.

2. Los niños y adolescentes de 5–17 años deberían acumular un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa.

3. La actividad física durante más de 60 minutos ofrece beneficios adicionales para la salud.

4. La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar actividades vigorosas, en particular para fortalecer los músculos y los huesos, como mínimo tres veces a la semana.

Cuadro de recomendaciones para la práctica de actividad física saludable

 

Al finalizar esta actividad, responde:

¿Qué aprendizajes desarrollaste en esta experiencia y cómo te sirven para tu vida diaria y bienestar? ………………………………………………………………………………………………………………………………

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Anota en tu cuaderno o portafolio todas las reflexiones, aportes y modificaciones de mejora de tu actividad física y de relajación.

EVALUAMOS NUESTROS AVANCES

Ahora, nos autoevaluamos para reconocer nuestros avances y lo que necesitamos mejorar. Coloca una “X” de acuerdo a lo que consideres y, de ser el caso, escribe las acciones que tomarás para mejorar tus aprendizajes.

 

Vamos a la siguiente actividad

 

RECURSO 1

RECOMENDACIONES MUNDIALES SOBRE ACTIVIDAD FÍSICA PARA LA SALUD

Niveles recomendados de actividad física en beneficio de la salud De 5 a 17 años Para los niños y jóvenes de este grupo de edades, la actividad física comprende juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados en el contexto de la familia, escuela o comunidad. Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares, la salud ósea y de reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT), se recomienda lo siguiente:

1. Los niños y jóvenes de 5 a 17 años deberían acumular un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa.

2. La actividad física por un tiempo superior a 60 minutos diarios reportará un beneficio aún mayor para la salud.

3. La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen, en particular, los músculos y huesos.

De 18 a 64 años Para los adultos de este grupo de edades, la actividad física comprende actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos a pie o en bicicleta), actividades ocupacionales (es decir, trabajo), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias. Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares, la salud ósea y de reducir el riesgo de ENT y depresión, se recomienda lo siguiente:

1. Los adultos de 18 a 64 años deberían acumular un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.

2. La actividad aeróbica se debe practicar en sesiones de 10 minutos de duración como mínimo.

3. A fin de obtener aún mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades deben aumentar hasta 300 minutos por semana la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien hasta 150 minutos semanales de actividad física intensa aeróbica, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa.

4. Se deben practicar actividades de fortalecimiento de los grandes grupos musculares dos veces por semana o más.

Importancia de la actividad física para la salud pública

La inactividad física constituye el cuarto factor de riesgo más importante de mortalidad en todo el mundo (6 % de defunciones a nivel mundial). Solo la superan la hipertensión (13 %), el consumo de tabaco (9 %) y el exceso de glucosa en la sangre (6 %). Por su parte, el sobrepeso y la obesidad representan un 5 % de la mortalidad mundial.

La inactividad física está cada vez más extendida en muchos países, y ello repercute considerablemente en la salud general de la población mundial, en la prevalencia de ENT (por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, diabetes o cáncer) y en sus factores de riesgo, como la hipertensión, el exceso de glucosa en la sangre o el sobrepeso. Se estima que la inactividad física es la causa principal de aproximadamente 21–25 % de los cánceres de mama y colon, 27 % de la diabetes y aproximadamente un 30 % de las cardiopatías isquémicas. Además, las ENT representan actualmente casi la mitad de la carga mundial total de morbilidad. Se ha estimado que, de cada 10 defunciones, 6 son atribuibles a enfermedades no transmisibles.

La salud mundial acusa los efectos de tres tendencias: envejecimiento de la población, urbanización rápida y no planificada, y globalización, cada una de las cuales se traduce en entornos y comportamientos insalubres. En consecuencia, la creciente prevalencia de las ENT y de sus factores de riesgo es ya un problema mundial que afecta por igual a los países de ingresos bajos y medios. Cerca de un 5 % de la carga de enfermedad en adultos de esos países es hoy imputable a las ENT. Numerosos países de ingresos bajos y medios están empezando a padecer por partida doble las enfermedades transmisibles y las no transmisibles, y los sistemas de salud de esos países han de afrontar ahora el costo adicional que conlleva su tratamiento.

Está demostrado que la actividad física practicada con regularidad reduce el riesgo de sufrir cardiopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares, diabetes de tipo II, hipertensión, cáncer de colon, cáncer de mama y depresión. Además, la actividad física es un factor determinante en el consumo de energía, por lo que es fundamental para conseguir el equilibrio energético y el control del peso.

Descripción resumida de la evidencia científica

La relación dosis-respuesta vincula el aumento de la actividad física a una mejora de los indicadores de salud cardiorrespiratoria y metabólica. En conjunto, la evidencia observacional y experimental respalda la hipótesis de que una mayor asiduidad e intensidad de la actividad física desde la infancia y a lo largo de la vida adulta permite a las personas mantener un perfil de riesgo favorable, y menores tasas de morbilidad y mortalidad por enfermedad cardiovascular y diabetes mellitus de tipo 2 en algún momento de su vida.

En conjunto, las investigaciones parecen indicar que la práctica de actividad física moderada o vigorosa durante un mínimo de 60 minutos diarios ayuda a los niños y jóvenes a mantener un perfil de riesgo cardiorrespiratorio y metabólico saludable. En general, parece probable que un mayor volumen o intensidad de actividad física reportará beneficios, aunque las investigaciones a este respecto son todavía limitadas.

Por otra parte, la actividad física está relacionada positivamente con la buena salud cardiorrespiratoria en niños y jóvenes, y tanto los preadolescentes como los adolescentes pueden mejorar sus funciones cardiorrespiratorias con la práctica del ejercicio. Además, la actividad física está relacionada positivamente con la fuerza muscular. Tanto en niños como en jóvenes, la participación en actividades de fortalecimiento muscular dos o tres veces por semana mejora considerablemente la fuerza de los músculos. Para este grupo de edades, las actividades de fortalecimiento muscular pueden practicarse espontáneamente en el transcurso de los juegos en instalaciones apropiadas, trepando los árboles o con movimientos de empuje y tracción.

Los jóvenes de peso normal que practican una actividad física relativamente intensa suelen presentar una menor adiposidad que los jóvenes menos activos. En el caso de los jóvenes con sobrepeso u obesos, las intervenciones que intensifican su actividad física suelen arrojar efectos beneficiosos para su salud. Las actividades físicas que conllevan un esfuerzo óseo mejoran tanto el contenido en minerales como la densidad de los huesos. Determinadas actividades de levantamiento de peso que influyen simultáneamente en la fuerza muscular son eficaces si se practican tres o más días por semana. Para este grupo de edades, las actividades de esfuerzo óseo pueden formar parte de los juegos, carreras, volteretas o saltos. Las publicaciones científicas relacionadas con la fuerza muscular y las pautas dosis-respuesta proceden de las recensiones bibliográficas de CDC (2008), Janssen (2007), y Janssen, Leblanc (2009) [como se cita en OMS, 2010, p. 19]. En conjunto, la evidencia disponible parece indicar que la mayoría de los niños y jóvenes que practican actividad física moderada o vigorosa durante 60 minutos diarios o más podrían obtener beneficios importantes en su salud. El periodo de 60 minutos diarios consistiría en varias sesiones a lo largo del día (por ejemplo, dos tandas de 30 minutos), que se sumarían para obtener la duración diaria acumulada. Además, para que los niños y jóvenes obtengan beneficios generalizados habrá que incluir ciertos tipos de actividad física en esas pautas de actividad total (9-11). En concreto, convendría participar regularmente en cada uno de los tipos de actividad física siguientes, tres o más días a la semana.

• Ejercicios de resistencia para mejorar la fuerza muscular en los grandes grupos de músculos del tronco y las extremidades.

• Ejercicios aeróbicos vigorosos que mejoren las funciones cardiorrespiratorias, los factores de riesgo cardiovascular y otros factores de riesgo de enfermedades metabólicas, actividades que conlleven esfuerzo óseo para fomentar la salud de los huesos. Es posible combinar estos tipos de actividad física hasta totalizar 60 minutos diarios o más de actividad beneficiosa para la salud y la forma física.

 

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